Tecnología

Drones, una industria creciente pero muy fragmentada y volátil

En España hay unos 1.830 operadores de aviones no tripulados, pero solo el 40% ofrece cobertura en todo el territorio.

Fuente: Belén Trincado (Cinco Días)
Fuente: Belén Trincado (Cinco Días)

Los drones empiezan a jugar un papel cada vez más protagonista en la economía y los procesos productivos. Las compañías han comenzado a incorporarlos en su cadena de valor, conscientes de las oportunidades que abren en múltiples industrias como la agricultura, las infraestructuras, la seguridad o la logística, lo que ha hecho que el número de empresas dedicadas a operar estas aeronaves no tripuladas no deje de crecer. En España ya suman 1.830, según datos de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, pero la industria de los drones en el país es aún extremadamente fragmentada y volátil; de fuerte crecimiento en número de empresas, pero aún muy inmadura.

Según revela el primer barómetro del sector de los drones elaborado por el portal ToDrone a partir de encuestas llevadas a cabo entre más de 400 empresas y profesionales de la industria, el 93% de los operadores son pymes y autónomos y el 75% lleva en el mercado menos de tres años y uno de cada tres aún no ha cumplido un año de vida.

El estudio también muestra que nueve de cada diez operadores realizan menos de 50 trabajos aéreos al año y señala que el reducido tamaño de los operadores supone una limitación en la capacidad del sector para llevar a cabo trabajos de mayor envergadura y de crecer, al menos, en el corto plazo, pues el 85,6% de las empresas del sector tiene solo entre uno y cinco empleados. “Posiblemente veamos consolidación de los players en el medio plazo para buscar volumen y poder hacer frente a proyectos de mayor tamaño”, destaca el informe.

En la misma línea, y como muestra de la citada fragmentación y escasa dimensión del sector, el 60% de los operadores tiene presencia a nivel regional, mientras que sólo el 40% de los operadores ofrece cobertura en todo el territorio. Esta aproximación local puede ser un reto en la búsqueda de volumen de negocio y de posibles alianzas que permitan una cobertura más amplia. De hecho, todavía son minoría (17%) las compañías que operan en el extranjero.

Bertrand Isnard, presidente de Parrot Iberia, asegura que en España el mercado de los drones crece más de un 30%, aunque en otros mercados europeos se dan tasas de crecimiento del 60% y 80%. “Esto quiere decir que hay mercado para bastantes actores, pero también habrá una selección. Se mantendrán los que logren tener una buena relación calidad-precio, porque los precios tienden a la baja”, dice Isnard, que cuenta que el mercadode drones profesional “es muy joven y está tomando forma”.

Respecto a las áreas de negocio, en España la industria audiovisual/ocio se configura hoy como el principal usuario de esta tecnología (46%), que se emplea fundamentalmente para mejorar la oferta de producción de vídeo y fotografía. Le siguen los sectores de infraestructuras/minería y agricultura/medioambiente, con un 17% y un 14,5% del total, si bien, según los encuestados, son los que realizan mayores inversiones y los de mayor potencial. “A medida que el mercado madure, se profesionalice y se abarate la tecnología, parece razonable suponer que la presencia de operadores en otras áreas cambie esta distribución de manera importante”, apunta Javier Galera, fundador de ToDrone.

Solo el 2,4% de empresas factura más de 5 millones

La facturación de las compañías dedicadas a operar drones sigue siendo reducida: el 78% de los operadores no alcanza los 50.000 euros, lo que confirma, de nuevo, la escasa dimensión del mercado. Tan sólo el 2,4% de las empresas supera los cinco millones de euros de facturación. En cuanto a volumen de negocio, el 54% de los entrevistados considera que su actividad se ha impulsado durante el último año y uno de cada tres operadores cree que la mejoría del mercado ha sido significativa. Sólo el 15% apunta hacia un empeoramiento de la situación.

Por su parte, el acceso a la financiación es uno de los factores críticos para el sector. La financiación pública alcanza sólo a un 19% de los proyectos y la privada a un 17%. La práctica totalidad de financiación privada proviene de entidades de crédito, mientras que es reseñable la falta absoluta de financiación por entidades de capital riesgo, lo que podría ser una de las principales limitaciones para el crecimiento de la industria.

Respecto a los principales retos a los que tiene que hacer frente el negocio de los drones, el 31% de los encuestados señala como principal obstáculo para el pleno desarrollo del sector la escasa regulación o más bien la ausencia de un marco político y legal en determinadas actividades, y las dudas en torno a su evolución futura. Asimismo, el 19% indica que la lentitud de las administraciones públicas para promover medidas que favorezcan al sector, seguido de las dificultades derivadas del tamaño del mercado y de los procedimientos operacionales son otros grandes problemas a los que se enfrenta.

Con miras al futuro, las perspectivas son más optimistas que en 2016. El 93% de los entrevistados espera que su actividad mejore en el medio y largo plazo. Pese a que el 83% cree que la situación del sector fuera de nuestro país es mejor, sólo una minoría desarrolla su actividad internacionalmente. El barómetro añade además que los sectores de agricultura-medioambiente e infraestructuras-minería son los que más oportunidades presentan a medio y largo plazo. Son dos áreas donde se prevé que la utilización de esta tecnología y otras complementarias logren una importante transformación.

Fuente: Cinco Días

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